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sábado, 31 de octubre de 2020

1 de Noviembre Festividad de Todos los Santos

REFLEXIÓN DE LA SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS 

Celebramos el día 1 de noviembre la Solemnidad de Todos los Santos, solemnidad que nos muestra la belleza del Cielo, de la Vida, de la santidad, frente a las fiestas paganas del Halloween, que no son sino una expresión de la monstruosidad de la cultura de muerte en la que vivimos, que le ha dado la espalda con desprecio al Dios de la Vida. 

Así, la Solemnidad de Todos los Santos es una fiesta que nos llena de esperanza, tal y como dice San Juan en la segunda lectura: «Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es» (1 Jn 3,2). El Señor vuelve a recordarnos hoy la llamada que nos ha hecho a mostrar la santidad y la belleza de Dios en nuestra vida concreta, sabiendo que ha sido Él el que nos ha elegido, junto al resto de la Iglesia, para Él y para esa misión: «Porque tú eres un pueblo consagrado al Señor tu Dios; él te ha elegido a ti para que seas el pueblo de su propiedad personal entre todos los pueblos que hay sobre la haz de la tierra» (Dt 7,6). Así, no podemos sino darle gracias al Señor por semejante gracia que nos ha concedido y combatir para defenderla: «Pero al presente, libres del pecado y esclavos de Dios, fructificáis para la santidad; y el fin, la vida eterna. Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro» (Rm 6,22-23).

El Señor nos promete la vida eterna, el estar insertos en comunión con Dios eternamente en el Cielo, y de hecho, comenzar a saborear aquí ya un poco la Vida Eterna, que como dice el mismo Jesucristo: «Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Tú has enviado» (Jn 17,3). Pero, como dirá San Pedro: «Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe» (1 Pe 5,8-9).

Día tras día el maligno nos presenta espejismos, falsas seguridades, placeres efímeros, deseando robarnos la semilla de la fe que nos ha plantado el Señor en el corazón, por lo que el Señor nos muestra la necesidad de combatir y defender la vocación a la que nos ha llamado, porque como dice San Pablo: «Ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y familiares de Dios» (Ef 2,19), y «sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los cielos» (2 Co 5,1). 

Por tanto, el Señor nos invita a SER UNO CON ÉL en la Cruz, sabiendo que «Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva. Porque si hemos hecho una misma cosa con él por una muerte semejante a la suya, también lo seremos por una resurrección semejante» (Rm 6,4-5). 

Así, frente a la invitación del maligno de vivir en nuestra voluntad, el Señor nos llama a combatir, a amarle en la Cruz, a mostrarle a los demás la Vida Nueva que nos ha concedido el Señor gratuitamente en su Hijo Jesucristo; a desear la Vida Eterna: «Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran» (Mt 7,13-14), mas «¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta, mas se complace en la ley del Señor, su ley susurra día y noche!» (Sal 1,1-2). Porque, ciertamente, «quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará» (Mt 16,25).

Por tanto, en esta solemnidad el Señor no sólo hace revivir en mí, como dirá Pablo, «la esperanza a que habéis sido llamados por él; cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos» (Ef 1,18), sino que me invita a dar testimonio del amor de Dios y de que existe el Cielo: «En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros» (Jn 14,2-3). Así, «si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra» (Col 3,1-2). Feliz día de Todos los Santos.

viernes, 9 de octubre de 2020

Beato Carlo Acutis

Carlo Acutis fue un adolescente católico italiano, estudiante y programador.

Biografía
Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres, Inglaterra, proviene de una familia italiana, originaria de Lombardía. Sus padres, Andrea Acutis y Antonia Salzano se encontraban en Londres, Inglaterra por motivos profesionales. Tras el nacimiento de Carlo la familia Acutis regresó a Italia en septiembre de 1991, instalándose en Milán unos meses más tarde. Allí Carlo asistió a la escuela primaria y secundaria con las Hermanas Marcelinas, luego fue al Liceo Clásico León XIII, dirigido por los jesuitas.​Criado en una familia bastante tradicional pero no practicante, fue muy temprano cuando Carlo mostró su gusto por la piedad. Le gustaba rezar en las iglesias y durante los viajes familiares, insistía a sus padres en visitar los santuarios de la región.

Desde muy joven tuvo una devoción muy especial por la Eucaristía y por la Virgen María, a quien luego definirá como "la única mujer de su vida". Le gusto especialmente la historia de las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes y de la Virgen de Fátima. Carlo también fue un apasionado de la vida de los santos, Sus modelos fueron Luis Gonzaga y Tarsicio, pero en particular se intereso por Francisco de Asís , Antonio de Padua, Domingo Savio y los tres pastores de la Virgen de Fátima, Francisco Marto, Jacinta Marto y Lucía dos Santos.5​ Su madre se apuntó a unas clases de teología para poder contestar a las cuestiones que Carlo le planteaba.

Carlo manifiesto su deseo de recibir la comunión a la que llamó «mi autopista hacia el cielo». Para no ceder a lo que creen que es un capricho, sus padres consultaron a M gr Pasquale Macchi, exsecretario de Pablo VI . Tras constatar la madurez espiritual del niño, el prelado lo autorizó a realizar su primera comunión a los siete años. La ceremonia tuvo lugar en el Monasterio Ambrosiano de Perego el 16 de junio de 1998, desde entonces, y hasta su muerte, Carlo asistió todos los días a la Misa Dijo: "Si nos acercamos a la Eucaristía todos los días, vamos directo al paraíso'. También rezó el rosario todos los días, se confesaba una vez por semana y participa en el catecismo que enseña a los niños de su parroquia.

Juventud
Su adolescencia fue como la de cualquier otro joven, que tiene muchos amigos, amaba el fútbol, la música y los animales. Dedicaba parte de su tiempo en ayudar a personas sin hogar, como voluntario en los comedores populares y como catequista. Estaba particularmente interesado en el las tecnologías de la información y la comunicación, entre sus pasiones estaba la informática, por la que mostró un gran talento y sus habilidades en este campo sorprendieron a los profesionales. Editó películas, creó sitios web (especialmente para su parroquia y escuela secundaria) y sirvió a los niños, los ancianos y los más pobres para quienes este mundo era menos accesible. Por esta razón, se ha pensado en él como posible patrono del Internet.

Aficionado a la informática, ideó y organizó un material audiovisual relacionado con sus creencias religiosas acerca de la Eucaristía y los milagros eucarísticos siendo precursor del uso de estos materiales para la difusión masiva de contenidos religiosos. La obra más importante que creó fue su exposición de los milagros eucarísticos dos años de investigación y viajes, en los que también participaron sus padres, fruto de su trabajo, fue una exposición sobre los milagros eucarísticos en el mundo. La exposición, que recoge un total de 136 milagros eucarísticos reconocidos por la Iglesia católica, con fotografías y descripciones. Inicialmente un simple sitio web, su exposición se materializó y se ha difundido por los cinco continentes. Solo en los Estados Unidos ha llegado a millares de parroquias y a 100 universidades; en el resto del mundo, a cientos de parroquias y algunos de los santuarios marianos más famosos, como Fátima, Lourdes y Guadalupe.9​

A nivel escolar, asistió a la escuela Marcellines en Milán y luego al Instituto León XIII, una escuela secundaria dirigida por jesuitas. Sus maestros lo notaron por sus buenos resultados y sus compañeros lo apreciaron por su buen humor, su generosidad y su amabilidad hacia los demás. En la capellanía de la escuela secundaria, ejerció cierta influencia con su ejemplo. Les transmitió en particular la importancia que tenía para él la Eucaristía: "Es la calzada que lleva al cielo".

También dedicaba su tiempo libre a visitar a los ancianos y ahorraba dinero para dárselo a los más necesitados, a menudo decía: “La felicidad es mirar a Dios. La tristeza es mirarte a ti mismo."

Enfermedad y fallecimiento
A principios de octubre de 2006, enfermó; parecía una gripe normal y corriente, pero era una leucemia del tipo M3, la más agresiva. No había ninguna posibilidad de curación. Al cruzar la puerta del hospital, Carlo le dijo a su madre: «de aquí ya no salgo». Más tarde, también les comentó a sus padres: «ofrezco al Señor los sufrimientos que tendré que padecer por el Papa y por la Iglesia católica, para no tener que estar en el Purgatorio y poder ir directo al Cielo». Cuando la enfermera le preguntaba cómo se sentía con esos dolores, Carlo respondía: «Bien. Hay gente que sufre mucho más que yo. No despierte a mi madre, que está cansada y se preocuparía más».​ Pidió la unción de los enfermos y tres días después del diagnóstico, el 12 de octubre de 2006 falleció en el hospital San Gerardo de Monza, Italia.

Antes de conocer su enfermedad, Carlo hizo un vídeo donde dijo que, si moría, le gustaría que lo enterraran en Asís. Por ello ha sido enterrado allí.

Tratamiento corporal
Si bien en diversos periódicos y en las redes sociales ha trascendido que su cuerpo se encuentra incorrupto después de 14 años de haber fallecido, en una nota difundida el 1 de octubre de 2020 por la Diócesis de Assisi - Nocera Umbra - Gualdo Tadino, el Obispo Domenico Sorrentino señaló que esas noticias no responden a la verdad al decir que el cuerpo del próximo beato haya sido encontrado incorrupto. ​

"Al acto de la exhumación en el cementerio de Asís, ocurrida el 23 de enero de 2019 en vista al traslado al santuario, este fue encontrado en el normal estado de transformación propio de la condición post mortem (...) el cuerpo, si bien transformado, pero con varias partes todavía en su conexión anatómica, fue tratado con  técnicas de conservación y de integración normalmente practicadas para exponer con dignidad a la veneración de los fieles los cuerpos de los beatos y de los santos. Una operación que se llevó a cabo con arte y amor. La reconstrucción de la cara con una máscara de silicona fue particularmente exitosa."16​ Así mismo el rector del Santuario del Despojo, en Asís, P. Carlos Acácio Gonçalves Ferreira, explicó que el cuerpo de Acutis “se encuentra en un estado muy íntegro, no intacto, pero íntegro. Conserva todos los órganos”. 

Después de su muerte, con el propósito de preservarlo, su cuerpo fue sometido a un proceso de embalsamamiento y para la posterior exposición del cuerpo, su rostro fue reconstruido utilizando una máscara de silicona que recreó su apariencia. ​Las imágenes del rostro recreado a la perfección con las técnicas mencionadas, contribuyó a la confusión.

Proceso de canonización
Fama de santidad
El día de su funeral tanto la iglesia como el cementerio estaban llenos de gente. Su madre recuerda que había gente que ella no conocía de nada. Personas sin hogar, inmigrantes, mendigos, niños, etc. Un montón de gente que le hablaba de Carlo. De lo que él había hecho por ellos, y ella no sabía nada.

Existen más de doscientos sitios y blogs que hablan sobre él en diferentes idiomas. Ya hay muchas historias de conversión relacionadas con él, que ocurrieron tras su muerte.​ Los padres recibieron cartas y solicitudes de oración de todo el mundo, y gran parte de este material fue recolectado durante la fase de beatificación diocesana.

El proceso de canonización lo inició el Cardenal Angelo Scola, en la Arquidiócesis de Milán el 13 de mayo de 2013, la causa de beatificación y canonización de Carlo Acutis.

El 24 de noviembre de 2016, la investigación diocesana se envió a Roma para ser estudiada por la Congregación para las Causas de los Santos. Tras el informe positivo de las distintas comisiones, el papa Francisco lo declaró venerable el 5 de julio de 2018, en reconocimiento a sus virtudes heroicas, otorgándole el título de Venerable 14​ continuando con la decisión de hacerlo venerable en tan corto espacio de tiempo ha sido acogido con entusiasmo y es motivo de consideración para todos aquellos que ven en Carlo un modelo de evangelizador del siglo XXI. «Su jornada giraba en torno a Jesús, que estaba en el centro. Las personas que se dejan transformar por Jesús y tienen esta fuerte amistad con Dios interpelan a los otros, irradian la imagen de Dios», afirmaba su madre.

Fue Beatificado el Sábado 10 de octubre de 2020 en Asís.


23 de Septiembre - Padre Pío

23 DE SEPTIEMBRE SAN PÍO DE PIETRELCINA (PADRE PÍO) El padre Francesco Forgione nació en Pietrelcina, provincia de Benevento, el...